1. Empieza por el lote y la experiencia comercial

Ubicación, accesos, orientación, recorrido del visitante, parqueaderos y relación con el proyecto condicionan el diseño desde el inicio.

2. Define el programa antes de elegir el sistema

Recepción, puestos de asesores, salas de reuniones, exhibición, baños, cafetería y áreas de soporte deben responder al modelo comercial del proyecto.

3. Coordina arquitectura y modulación

La modulación debe permitir una distribución funcional y, al mismo tiempo, resolver transporte, uniones, estructura, fachada y montaje.

4. Cierra instalaciones y confort

Electricidad, datos, iluminación, climatización e hidráulica —cuando aplique— deben definirse con suficiente anticipación para evitar decisiones tardías.

5. Integra fachada, acabados y marca

La sala representa al desarrollo inmobiliario. Materialidad, señalización y branding deben integrarse con la arquitectura, no añadirse al final.

6. Documenta el alcance

Una propuesta clara debe identificar inclusiones, exclusiones, suministros, conexiones, logística, montaje y criterios de entrega.